Mi primer beso
Archivado en
General • Fecha: 06-05-2005 10:49:50
No recuerdo mi primer beso, que me perdone la parte implicada, pero aquel fugaz instante de mi adolescencia, con el paso de los años ha sido reemplazado por mi primera hipoteca, mucho menos romántico y místico, debo reconocerlo, pero inolvidable, al fin y al cabo, la directora del banco, al menos en eso fui afortunado, la mujer era como para ingresar todo mi debe en su haber, y no el habitual contable decrépito con las lupas parapetadas en el corbado puente de su nariz heredada otrora de poderosos banqueros semíticos, así que, sin ánimo de narcisismo o pedantería, aquello debió calarle hondo también a la moza, porque desde aquel día, mes a mes, sin faltar uno y regularmente, una carta de su banco, llega puntualmente a mi buzón, ¿quién dice que ya no se escriben cartas como antes? Yo, que ya no siento lo mismo por la muchacha, con el tiempo llegué a pensar que por el interés te quiero Andrés, ya no abro sus cartas, no me gusta remover los rescoldos no vuelva a surgir el fuego y nos hipotequemos 30 años más, pero ella tenaz, cada final de mes, me recuerda lo nuestro, por si roza mi fibra sensible y vuelvo a caer rendido a sus tipos de interés.
Escrito por
Pablo J. González Velasco
(2)
Comentarios •
(0)
Referencias •
Permalink
Comentarios
-
Leyendo tus palabras uno se siente pequeño, y no precisamente por tu nivel cultural (que no pongo en entredicho) sino porque para la mayoria de los mortales de estos tiempos nuestra única aspiración es llegar a pagar UNA única hipoteca durante nuestra vida (a menos que en un momento dado queramos delegar esta responsabilidad a una compañía de seguros de vida muriéndonos antes de lo deseado). En cambio tu nos indicas que "...en mi primera hipoteca...". Pero hombre de dios! cuantas hipotecas has tenido con lo joven que eres?.
Un abrazo. Xavier Cano — 09-05-2005 10:02:41
-
Realmente, uno no se detiene en pararse a reflexionar respecto al entramado de pagos, hipotecas y bienes en los que se sumerge al aceptar determinadas formas de vida. Pocas opciones nos restan, acepto, pero a veces nos lamentamos de aquello que hemos elegido pensando que no habia mas que hacer. Aunque tengamos que pasar por el aro, vivir en contra de todo no nos conduciria a nada, mantengamos nuestra postura y reivindiquemos, de vez en cuando, ante aquellos que nos creen pagadores con numeros de serie. Siempre hay algo mas que se puede hacer.
Lejos de tintes revolucionarios......una indignada con los bancos. Irisha — 16-05-2005 21:55:41
Comentar